I.E.S. "ALONSO CANO", DÚRCAL

VIAJE DE ESTUDIOS: ITALIA 2007


Página principal

Ir a Viaje 2007


Presentación Roma  1 y 2 Vaticano  y Roma 3  Orvieto - Siena -  Florencia Pisa -  Bolonia Venecia

  1. 1º.- 23 JUNIO, SÁBADO: MADRID-ROMA.
    1. San Pablo Extramuros (San Paolo fuori le Mura).
    2. Termas de Caracalla.
    3. San Juan de Letrán (San Giovanni Laterano).
    4. Museo Nacional Romano.
    5. Santa María de los Ángeles,
    6. Plaza del Quirinal.
    7. Fontana di Trevi
    8. Plaza de España.
  2. 2º.-  24 DE JUNIO, DOMINGO: ROMA.
    1. Galería Borghese.
    2. Santa Maria Maggiore.
    3. Santa Prassede,
    4. San Pietro in Vincoli (San Pedro encadenado).
    5. Coliseo.
    6. Foro Romano.
    7. Capitolio,
    8. Museos Capitolinos,
    9. Piazza Navona
    10. San Luigi dei Francesi,
    11. Panteón,
    12. San Ignacio,
    13. Santa María sopra Minerva.
    14. paseo nocturno.


22 DE JUNIO, VIERNES: DÚRCAL - MADRID:

    A las 21 horas llega a la ermita el bus de doble piso de la empresa Olea. Necesitamos media hora para cargar el equipaje. Momentos de nerviosismo hasta que un alumno encuentra en casa el DNI. Algún otro lo lleva en la maleta y es preciso volver a descargarla para asegurarnos. Salimos a las 21:40. Antes de media noche hacemos una parada de 45 minutos cerca de La Carolina y a las 3:20 estamos en el aeropuerto de Barajas.

1º.- 23 JUNIO, SÁBADO: MADRID-ROMA.

    A las 4:35 abren los mostradores de facturación. Mientras esperamos la señal de pasar al control de seguridad y la puerta de embarque los alumnos se percatan de la presencia de Emilio Butragueño, que accede a fotografiarse con ellos en un par de ocasiones.  Embarcamos en el vuelo AZ059 de Alitalia a las 6:35. El avión inicia un recorrido de casi media hora por las pistas hasta que recibe el permiso para despegar. Sirven el desayuno. A las 9 aterrizamos en el aeropuerto de Fiumicino. Durante media hora esperamos en el interior del avión a que envíen el bus que nos acerque a la terminal. El comandante pide disculpas una y otra vez por el retraso. La retirada del equipaje también será larga y tediosa. No conseguimos salir hasta las 10:40. Buscando entre los autobuses aparcados localizamos el doble piso de Fratelli Pedone. Cargamos rápidamente las maletas, subiendo a la zona trasera de asientos del piso bajo las que no caben en el maletero. Atravesamos EUR y pasamos junto al Palazzo della Civiltà del Lavoro. A las 11:10 estamos aparcando junto a

San Pablo Extramuros (San Paolo fuori le Mura).

    Esta gran basílica fue levantada en el siglo IV, al final del cual fue devorada por un incendio y reconstruida. En 1823 fue destruida casi totalmente por otro San Paolo incendio. Sólo se salvaron el transepto y el arco santo. Inmediatamente se inició la reconstrucción y en 1854 fue nuevamente consagrada. Sus vastísimas dimensiones (sólo superadas por las de San Pedro) asombran al visitante que no deja, sin embargo, de experimentar cierta sensación de frialdad. Admiramos el tabernáculo gótico de Arnolfo di Cambio y nos detenemos ante el enorme candelabro del cirio pascual de Pietro Vassalletto.
El conductor nos hace una visita panorámica que nos lleva por la pirámide Cestia, el Circo Máximo, las Termas de Caracalla y el Coliseo. Le decimos que tenemos intención de entrar en las termas y, tras consultar con su jefe, se da la vuelta y nos lleva por fin.
Entramos a las 12:20 en las

Termas de Caracalla.

   Termas (http://www.archeorm.arti.beniculturali.it/sar2000/caracalla/caracalla.asp ). Las ruinas de este gran complejo inaugurado en el año 316 d.C. son espectaculares. Explicamos que no sólo disponían de salas para el baño frío, templado y caliente, sino que ofrecían al visitante bibliotecas, salas de audiciones poéticas o musicales, gimnasio, etc. Dejaron de utilizarse trescientos años después, cuando los bárbaros cortaron los acueductos que las alimentaban. Algunas de las esculturas más impresionantes que vimos el año pasado en el Museo Arqueológico de Nápoles (como el Toro farnesio y el Hércules farnesio) formaban parte de la decoración de estas termas y fueron encontradas en las excavaciones realizadas en el siglo XVI. La hora no es la más propicia para disfrutar de la visita, pues el sol está en todo lo alto y el calor es bochornoso.
Visitamos a continuación
inicio

San Juan de Letrán (San Giovanni Laterano).

catedral de Roma, levantada primeramente a comienzos del s. IV, destruida y reconstruida varias veces. Impresiona primeramente su grandiosa fachada, del s. XVIII. En el pórtico admiramos una estatua antigua de Constantino. Pero lo que más llama la atención de los alumnos son los enormes batientes de bronce de la puerta central, que proceden de la curia, el edificio del foro romano donde se reunía el antiguo senado. La puerta situada más a la derecha es la llamada  Puerta Santa, que sólo se abre en  años santos. El interior de la basílica, de cinco naves y crucero, conserva en la central el suelo cosmatesco. Borromini San Giovanni añadió en su reforma doce nichos en los que se alojan enormes estatuas de apóstoles. El techo de madera es del s. XVI.
Al salir comprobamos que está cerrada la puerta de la Scala Santa que, según la tradición, es la escalera del pretorio de Pilatos, traída de Jerusalén por Santa Elena. Los fieles suben de rodillas sus 28 peldaños de mármol recubiertos de madera.
    A las 13:30 llegamos al hotel Siracusa***, situado en via Marsala, justo enfrente de la entrada a la estación Termini. Repartimos las habitaciones y damos tiempo libre hasta las 16:30. Hemos tenido que entregar una fianza de 600 euros como caución por los desperfectos que se pudieran ocasionar.
A la hora fijada nos reunimos en la entrada de la estación, atravesamos su enorme vestíbulo y salimos a la  Piazza dei Cinquecento. A las 16:45 cruzamos la puerta del Palazzo Massimo alle Terme, una de las sedes del

Museo Nacional Romano.

    Es una de las grandes maravillas museísticas de Roma, aunque hasta el año pasado no lo habíamos visitado en los viajes de estudios. Dejamos las mochilas en el guardarropa. Nos permiten hacer fotografías sin flash y sin trípode. Las obras que se exponen son importantísimas. Destacamos algunas como la estatua de Augusto como pontífice máximo, Níobe, Afrodita inclinada, copias del Discóbolo de Mirón. Las dos obras más importantes que se exponían en el AulaPúgil Ottagona han sido traidas aquí: se trata del Púgil sentado y el Señor de las Termas, ambas en bronce. Otra de las obras destacadas de la colección es la Muchacha de Anzio. La visita se completa con los extraordinarios  mosaicos y frescos de los pisos superiores. Por su especial belleza y la conseguida ambientación en penumbra, nos sorprenden los frescos del triclinio de verano de la Casa de Livia en Primaporta, que representan escenas de jardín con multitud de pájaros.
A las 18 h. salimos y nos dirigimos a la Piazza della Repubblica, bordeando los puestos de libros de segunda mano. Entramos en



Santa María de los Ángeles,

que luce nuevas puertas, decoradas por Igor Mitoraj (autor de las estatuas colosales que se expusieron en la Carrera de la Virgen y la Plaza del Carmen de Granada). Fue construida según proyecto de Miguel Ángel, que aprovechó el tepidarium de las Termas de Diocleciano. En el siglo XVIII fue rehecha. En el grandioso crucero admiramos las enormes columnas romanas de una sola pieza de granito rojo. Los alumnos pueden hacerse una idea de las colosales proporciones que tenían las Termas. Una meridiana cruza el pavimento. Señalamos el agujerito en el techo por donde penetran los rayos de sol.

    TíberContinuamos por Via Nazionale y Quattro Fontane. En la intersección con Via del Quirinale se encuentran las cuatro fuentes que dan nombre a la calle, representación del Tíber, el Arno, Diana y Juno. Junto a la del Tíber está San Carlo alle Quattro Fontane, conocida como San Carlino, iglesia diminuta y obra maestra de Borromini, que le dio las dimensiones de un pilar de la cúpula de San Pedro. Pudimos ver su interior el año pasado.
Llegamos a la grandiosa

inicio




Plaza del Quirinal.Quirinale

    Este hermoso espacio está dominado por el Palazzo del Quirinale, antigua residencia veraniega papal y hoy sede de la presidencia de la República. Atrae la atención la bella Fontana di Monte Cavallo, con un grupo escultórico de época imperial, copia de original griego, que representa a Cástor y Pólux deteniendo los caballos.
Bajamos la escalinata y damos un pequeño rodeo para acceder a la plaza Trevi por Via delle Murate. Como todos los años, recomendamos a los alumnos que no alcen la vista del suelo hasta hallarse en medio de la plaza, para que la repentina contemplación de la

Fontana di Trevi

Fontanales impresione más vivamente. Al levantar la vista nos encontramos con la esplendorosa  escenografía barroca de surtidores de agua, rocas y estatuas, que representan a Océano, sobre un carro tirado por caballos marinos y conducidos por tritones. Media hora de tiempo libre que aprovechamos para disfrutar de la fuente y el ambiente abigarrado de la plaza, cumplir con el rito de la moneda y tomar un helado.
    A las 19:30 echamos a andar en dirección a la

Plaza de España.

 Las fachadas del Palazzo di Propaganda Fide (de Bernini y Borromini) están recién restauradas. Cruzamos junto a la columna de la Inmaculada y llegamos a la Piazza di Spagna. Al pie de la gran escalinata encontramos la Fuente de la Barcaza, de Bernini. Como siempre, la Scalinata della Trinità del Monti está abarrotada de turistas, que tienen aquí otra de las citas obligadas de su visita a Roma. El obelisco que corona la escalinata está parcialmente tapado por restauración.
Por Via Sistina bajamos hasta la Piazza Barberini, presidida por la fuente del Tritón, de Bernini. Llamamos la atención de los alumnos sobre las tres abejas del escudo de la familia Barberini, esculpido en la fuente. Se reúne con nosotros un grupito de alumnos que se había despistado. A las 20:30 llegamos al restaurante Archi Romani. Poco antes de las 23 h. estamos de regreso en el hotel. Hemos decidido aplazar para mañana el paseo nocturno previsto, pues hay que levantarse muy temprano.


2º.-  24 DE JUNIO, DOMINGO: ROMA.

    Nos despiertan a las 6:30. Desayuno a las 7. El madrugón se debe a la reserva que tenemos para visitar a las 9 el Museo Galleria Villa Borghese. A las 7:40 estamos ya fuera del hotel. Tenemos tiempo suficiente para hacer el recorrido con tranquilidad. Pasamos por la puerta de Santa María de la Victoria, que nopinos abre sus puertas hasta las 8:30. La famosa Via Veneto ofrece a esta hora de una mañana de domingo un aspecto muy diferente al de diario: las terrazas están casi desiertas y apenas hay tráfico. Pasamos delante de la embajada de Estados Unidos y del exclusivo Hotel Excelsior. Cruzamos la Porta Pinciana y entramos en el parque Villa Borghese. Es un oasis de tranquilidad y el pulmón verde de Roma. Sorprenden la belleza y la altura de los pinos, tan característicos de esta ciudad. Sentados alrededor de una fuente damos algunas explicaciones sobre las obras que vamos a ver en la

Galería Borghese.

     Explicamos que la colección fue iniciada por el cardenal Scipione Borghese a principios del siglo XVII Apolo y Dafney que se fue enriqueciendo hasta que Camilo Borghese, casado con Paolina Bonaparte, cedió a Napoleón buena parte de las obras escultóricas, que ahora se encuentran en el Louvre. No obstante, las que ahora podemos ver, así como la rica colección de cuadros, hacen de éste uno de los museos más prestigiosos del mundo. Además su ubicación y sus dimensiones propician una visita rápida pero provechosa. El tiempo máximo de permanencia de cada turno de visitantes es de dos horas.
Pues bien, a las 8:30 recogemos los billetes que habíamos reservado con mucha antelación y dejamos las mochilas en el guardarropa. A las 9 en punto entramos.
En la planta baja encontramos importantes obras de Caravaggio y, sobre todo,  maravillosas esculturas de Lorenzo Bernini: Apolo y Dafne, el Rapto de Proserpina, David. Otra de las obras inmortales que allí se exponen es la estatua de Paulina Bonaparte representada como Venus, de Cánova (1805). Además hay mosaicos romanos y esculturas antiguas. En el piso superior está la galería de pintura, llena también de obras importantísimas de Rafael, Leonardo, Correggio, Bellini, Tiziano, Cranach y muchos otros.
A la salida, compramos cuatro posters con el dinero de las multas. Una vez enmarcados, serán colgados en los pasillos del instituto. A las 10:20 volvemos sobre nuestros pasos por Via Veneto, Piazza della Repubblica y Piazza del Cinquecento. Por Vias Gioberti nos acercamos a la Piazza di

Santa Maria Maggiore.

     Entramos en la basílica, pero están oficiando misa. Tenemos que conformarnos con permanecer unos minutos junto a la entrada, bajo la mirada desaprobadora de los vigilantes que desconfían de un grupo tan numeroso. Al menos podemos disfrutar de una visión de conjunto de la basílica y de los cantos del coro en el oficio religioso. Santa María la Mayor, una de las cuatro grandes basílicas de Roma, es la que mejor ha conservado la estructura de las antiguas basílicas romanas. Fue levantada en el siglo V, aunque sufrió diversas transformaciones. El interior tiene tres amplias naves divididas por las clásicas columnatas arquitrabadas. El magnífico techo de madera dorada es del siglo XVI, así como la suntuosa Capilla Sixtina (no confundir con la Sixtina del Vaticano), obra de D. Fontana (nave derecha) y  la capilla Paulina, de F. Ponzio (nave izquierda). En la cripta situada bajo el altar se guardan las reliquias del portal de Belén, frente a las cuales se sitúa la estatua orante de Pío IX.
A unos pasos de Santa María, en una callejuela, está la basílica de
inicio

Santa Prassede,

muy poco visitada por los turistas, pero muy interesante por la riqueza de sus mosaicos del siglo IX, especialmente los de la capilla de San Zenón. La iglesiaSanta Prassede tiene planta basilical de tres naves. Se custodia la reliquia de la Santa Colonna, la columna a la que habrían atado a Cristo cuando fue azotado. Bajamos a la cripta, en la que se conservan unos sarcófagos con los restos de Santa Práxedes y Santa Pudenciana.
Dejando atrás Santa Prassede llegamos a Largo Venosta, desde donde una empinada escalera (tradicional foto de grupo) nos sube hasta el costado de


San Pietro in Vincoli (San Pedro encadenado).

    Es una basílica de tres naves sobre columnas antiguas reaprovechadas. Bajo el altar, en una urna, pueden verse las cadenas que, según la tradición,  pusieron a San Pedro cuando fue encerrado en la Moiséscárcel. Para la custodia de esta reliquia se construyó la iglesia en el siglo V, aunque después fue reformada en el XV y el XVIII. Pero lo que hace que esta iglesia sea una de las más visitadas de Roma es que aquí se encuentra el Moisés, la única de las estatuas que Miguel Ángel terminó para el mausoleo del Papa Julio II, para el que también fueron pensados y parcialmente realizados los famosos Esclavos o Prisioneros (algunos de los cuales podremos ver en la Academia de Florencia). La tumba ha sido limpiada y restaurada hace poco, pero un cordón nos impide acercarnos convenientemente al Moisés. A la salida, descansamos un  rato en los escalones de la entrada y aprovechamos para comprar camisetas y recuerdos en los puestos allí situados.
A las 12:10 llegamos al


Coliseo.

    Una larguísima cola de visitantes espera ante la taquilla para comprar la entrada. Afortunadamente en la taquilla de grupos con reserva hay poca gente y a las 12:30 conseguimos entrar. El Coliseo, o anfiteatro Flavio, es el símbolo de Roma. Tratamos de imaginarlo abarrotado con 70 mil espectadores, con  espectáculos de gladiadores y cacerías que duraban a veces meses enteros. Fue inaugurado el año 80 d. C. Los corredores y galerías son imponentes.coliseo Explicamos que durante siglos fue saqueado y sus mármoles sirvieron para la fabricación de cal o fueron reutilizados en otras construcciones, especialmente en San Pedro. A la hora de redactar estas páginas, el coliseo ha sido recién elegido como una de las siete nuevas maravillas del mundo. A esta hora es difícil estar al sol. Salimos  y nos acercamos hasta el arco de Constantino, para desde allí tomar la Via Sacra, que nos lleva hasta el


Foro Romano.

     Lo primero que encontramos es el arco de Tito, erigido en el año 81 d. C., para celebrar las victorias de Vespasiano y de Tito sobre los judíos. Frente a él hay una fuente de agua fresca que nos retiene un buen rato mientras se llenan las botellas. el calor no facilita la visita. Aunque está cerrado el acceso a la Basílica de Majencio, nos acercamos cuanto podemos y explicamos que las altas bóvedas que se conservan pertenecen a la nave derecha de edificio, lo que nos da una idea de las verdaderas dimensiones Foroque tendría el conjunto. La cabecera estaba presidida por una estatua colosal de Constantino, cuyos restos veremos en el patio del Palacio de los Conservadores. Continuamos por la Vía Sacra y pasamos junto al templo de Rómulo y el templo de Antonino y Faustina, el mejor conservado del Foro. Nos detenemos ante el Ara de César, el lugar en que fue depositado su cadáver y quemado en la pira. Paseamos junto a los restos del templo de Cástor y Pólux y el circular de Vesta. Pasamos junto a la tribuna de los oradores, llamada Rostra, porque estaba adornada con los espolones de bronce de las naves capturadas al enemigo. Admiramos las proporciones del arco de Septimio Severo. A su lado está la Curia, edificio donde se reunía el Senado, cuyas puertas broncíneas fueron trasladadas a San Juan de Letrán. Hacemos una foto de grupo delante del arco. No tenemos tiempo de subir al Palatino.
Por el Clivus Capitolinus llegamos en seguida al



Capitolio,Capitolio

el corazón de Roma, donde antiguamente se situaba el templo de la tríada capitolina Júpiter, Juno y Minerva). Todo el conjunto actual fue diseñado por Miguel Ángel, en torno a la estatua ecuestre de Marco Aurelio, que presidía el centro de la plaza y que desde hace poco ha sido sustituida por una copia.
    A las 13:35 sacamos la entrada para los
inicio

Museos Capitolinos,

instalados en dos palacios proyectados por Miguel Ángel: Palacio de los Conservadores y Palacio Nuevo. Este último era la sede del originario Museo Capitolino, el primer museo que se abrió en el mundo. No nos dejan entrar a todos juntos. Nos dividimos en dos grupos. Dejamos todos las mochilas en el depósito del Palacio de los Conservadores y los del primer grupo salimos al patio para admirar los restos (cabeza, pie, mano) de la estatua colosal de Constantino. Subimos la escalera monumental hasta la primera planta y entramos en la gran sala de los Horacios y Curiacios, donde tuvo lugar el acto solemne de la firma de la Constitución Europea. En esta sala puede verse la estatua de mármol de Urbano VIII, de Bernini, y la estatua en bronce de Inocencio X, de A. Algardi. En las salas siguientes hay obras extraodinarias y conocidísimas como el Retrato de Bruto, el Espinario,  la Cabeza de Medusa de Bernini, un busto de Alcibíades, un busto de Sócrates, el busto de Cómodo con los atributos de Hércules. Llegamos Museos Capitolinosal nuevo, luminoso y moderno espacio acristalado habilitado para la exposición definitiva de la gran joya de este museo: la imponente estatua ecuestre de Marco Aurelio, que hasta hace poco se erigía en el centro de la plaza. Sirvió de modelo a otras obras en el Renacimiento: la del condotiero Colleoni, de Verrocchio, que veremos en Venecia, y la del Gattamelata de Donatello, en Padua. Tras su restauración fue alojada en el patio del palacio Nuevo, tras un cristal, que impedía observarlo con detalle. En esta misma sala se exponen la cabeza colosal de Constantino y el Hércules, ambos en bronce, que antes podían verse en la sala de los Horacios y Curiacios. La novedad es que también se ha traído a esta sala la famosa Loba capitolina. Creemos que era más apropiado su antiguo emplazamiento, una pequeña sala en penumbra inmediata a la del espinario. Estando aquí el segundo grupo de alumnos se reúne con el que había entrado primero. Todos juntos visitaremos las salas siguientes. Por falta de tiempo no subimos a la Pinacoteca. Salimos y cruzamos la plaza para entrar en el Palazzo Nuovo. El vigilante que hay en la puerta nos indica que ya sólo se permite la entrada por el subterráneo que une ambos palacios. Lamentablemente no tenemos tiempo, pues ya llegamos tarde al restaurante. Una mañana no da para más. Así es que renunciamos a la visita del Palacio Nuevo, cuyas obras más significativas podréis conocer gracias a las fotos que se incluyen en el disco. Recogemos rápidamente las mochilas y nos dirigimos al Corso Vittorio Emanuele. A las 14:50 llegamos a la Pizzeria La Montecarlo, en la que habíamos reservado el almuerzo. El menú concertado por 10 € consiste en una bruschetta (pan tostado con aceite y tomate), una pizza a elegir entre cuatro tipos, macedonia de frutas y una lata de cola. El propio dueño nos reserva por teléfono el almuerzo del día siguiente en otro restaurante, pues La Montecarlo cierra los lunes.
    Al salir pasamos junto al Paschino y explicamos qué son las estatuas parlantes y de dónde deriva la palabra pasquín. Desembocamos en la

Piazza NavonaPiazza Navona

 y damos tiempo libre hasta las 17:20, citándonos en la Fuente de los Cuatro Ríos, de Bernini, que está siendo restaurada. A esa hora entramos en Santa Agnese, cuya audaz fachada cóncava, de Borromini, ha sido recientemente limpiada.
Cercana a Piazza Navona, tras pasar el Palazzo Madama, sede del Senado italiano, se encuentra la iglesia de


San Luigi dei Francesi,

célebre por las tres obras maestras que conserva de Caravaggio (1571-1610): La Vocación de San Mateo, San Mateo y el ángel y el Martirio de San San MateoMateo. Explicamos que su autor provocó una auténtica revolución en la pintura posterior. Sus obras se caracterizan por el marcado realismo y los fuertes contrastes de claroscuro.
Salimos y por la Via Giustiniani nos dirigimos a la cercana Piazza della Rotonda, presidida por el



Panteón,

el templo romano mejor conservado, una de las cimas de la arquitectura de todos los tiempos. El visitante queda sobrecogido por la perfección y armonía de este templo construido a finales del siglo I a. C. y rehecho en época del emperador Adriano. El edificio ha sobrevivido casi dos mil años y ha sido fuente de inspiraciónPanteón para arquitectos de todas las épocas. Ha perdido los bronces que decoraban el artesonado de la bóveda, pero sigue siendo imponente. El óculo por donde entra la luz (y la lluvia) tiene 9 m de diámetro. La bóveda descansa sobre un cuerpo cilíndrico de 43 m de diámetro, la misma distancia que hay desde el suelo hasta la abertura superior. En un modesto nicho se halla la tumba del pintor Rafael, muerto en 1520. Poco tiempo podemos disfrutar de esta maravilla, pues en seguida empiezan a anunciar que se cierra.
A las 18 h. nos dirigimos a

San Ignacio,

la segunda iglesia construida por los jesuitas. Están oficiando misa, así que decidimos salir y esperar en

San Ignacio

la escalinata hasta que termine. Hemos pedido a los alumnos que observen y nos digan qué elemento extraño encuentran en el interior de la iglesia. Finalmente les decimos que miren atentamente  la cúpula, que en realidad no existe, pues se trata de una pintura ilusionista de Andrea Pozzo, autor también del maravilloso fresco que decora el techo de la nave: la  Apoteosis de San Ignacio.
A continuación, bordeando el Panteón, llegamos a
inicio


Santa María sopra Minerva.

     Frente a la fachada se encuentra el famoso elefante, diseño de Bernini, que sostiene un obelisco egipcio. Santa María sopra Minerva es la única iglesia gótica de Roma. Ha sufrido muchas restauraciones. Aquí se encuentran los sepulcros de algunos papas, de Fra Angélico y de Santa Catalina de Siena (excepto la cabeza, que se guarda en San Domenico, en Siena). El interior es de tres naves separadas por pilares. Es famosa la capilla Carafa, con frescos de Filippino Lippi. Admiramos también un Cristo con la cruz de Miguel Ángel. Santa Maria sopra Minerva
A las 19:20 intentamos entrar en la Chiesa del Gesù, la primera iglesia jesuita, obra de Vignola y Giacomo della Porta, que servirá de modelo a casi todas las iglesias de esta orden. También aquí hay misa y no se puede hacer la visita. Tan sólo entran los profesores. El interior es fastuoso. Los frescos del techo, que representan el Triunfo del Nombre de Jesús, son obra de Baccicia. No podemos acercarnos al  lado izquierdo del transepto, a la capilla de San Ignacio, bajo cuyo altar reposa el cuerpo de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.
Es domingo y tenemos algunas dificultades para comprar los billetes de autobús. Finalmente los conseguimos y nos acercamos al Largo di Torre Argentina, donde pueden contemplarse las excavaciones de cuatro templos de época republicana. Desde allí salen los autobuses que nos llevan a la Estación Termini. A las 20:30 estamos en la puerta del restaurante Archi Romani. Tras la cena damos tiempo libre hasta las 23:30.
    A esa hora comenzamos el

paseo nocturno.

     Desde Plaza de la República bajamos por Via Nazionale hasta la entrada de los Mercados de Trajano. Allí nos asomamos a la Via Biberatica, una calle de la antigua Roma perfectamente conservada. Bajamos una escalinata y salimos al pie de la Columna Trajana, de 30 m de altura, en cuyo friso en espiral se narran las campañas del emperador en Dacia. Cruzamos la peligrosa Via de los Foros Imperiales hasta el Vittoriano, el descomunal Monumento a Vittorio Emanuele II, de discutible inspiración clásica, acabado en el primer cuarto del siglo XX, con el Altar de la Patria, la Tumba al Soldado Desconocido y el Museo del Risorgimento. Es curiosamente el monumento romano más fotografiado por los japoneses. Actualmente está siendo restaurado en parte, por lo que os dejamos fotos del año anterior.
    Mercados de TrajanoUna empinadísima escalinata asciende hasta Santa María de Aracoeli, levantada en el solar que había ocupado el templo de Juno Moneta. Nosotros subimos por la rampa que lleva al Campidoglio (Capitolio), el lugar más sagrado de la ciudad antigua. Ya estuvimos aquí a mediodía. Es un placer cruzar de noche esta plaza ahora desierta y descender por el Clivus Capitolinus para asomarse al Foro Romano, que está débilmente iluminado. Cruzamos después la Via dei Fori Imperiali para ver con más detalle los Mercados de Trajano.
    Continuamos por Piazza Venezia, donde se encuentra el hermoso palacio renacentista que le da nombre y tomamos la famosa Via del Corso. Llegamos hasta Piazza Colonna, para ver la columna de Marco Aurelio, levantada a imitación de la de Trajano. Volvemos unos metros y por la Via delle Murate llegamos a la Fontana de Trevi. Permanecemos allí 15 minutos. Por la noche tiene un encanto especial. Regresamos por Piazza del Quirinale, Quattro Fontane, Via Nazionale, Piazza della Repubblica y Piazza dei Cinquecento. A las 2 de la madrugada estamos de vuelta en el hotel.





Presentación Roma  1 y 2 Vaticano  y Roma 3  Orvieto - Siena -  Florencia Pisa -  Bolonia Venecia


Página principal

principal

inicio