La gata (1933) es una novela corta de madurez de Colette que narra con ironía y lucidez psicológica el triángulo amoroso entre una joven pareja burguesa y la gata del marido, Saha.
Alain y Camille, amigos de la infancia, se casan con la bendición de sus familias y se mudan a un pequeño apartamento en París. Alain, un joven de clase media, siente una profunda y casi mística devoción por su gata siamesa Saha, que ha sido su compañera desde la infancia y representa para él un vínculo con su pasado y con un mundo más instintivo y libre. Camille, por su parte, se siente celosa y amenazada por esa relación, y ve en la gata a una rival que le roba el afecto de su marido.
La historia se centra en los celos, la incomunicación y la tensión entre lo civilizado y lo instintivo dentro del matrimonio burgués. Colette retrata con agudeza la hipocresía de las convenciones sociales y la dificultad de las mujeres para afirmar su independencia en un entorno que las subordina. La gata Saha se convierte en un símbolo poderoso: de la infancia que no se deja atrás, de la fidelidad a lo antiguo y de la libertad que el mundo burgués reprime.
Con un estilo depurado, irónico y cargado de sensualidad, Colette construye una fábula moderna sobre el amor, los celos y la emancipación femenina, en la que la aparente anécdota doméstica revela una profunda reflexión sobre la identidad y la libertad.

